me asusta asustarte
Confiando en tu confianza
me relaja relajarte
Sintiendo que me sientes
me excita excitarte
Abrazando tus abrazos
me estremece estremecerte
Entendiendo que me entiendes
me enloquece enloquecerte
Mañana es otro día
y mencanta
Resulta increíblemente incómodo y estresante intentar disfrutar tus hilos de ficción si pausas cada 5 minutos la serie. Aunque el momento lo merezca, o las lágrimas planeen un suicidio colectivo o el sonido de tu risa ahogue aquello que sólo tú eras capaz de oír. Resulta incómodo hacerlo para nada, sabiendo ya de antemano que será en vano. Y resulta estresante porque estás pensando en repetir, en pausar otra vez y volver a reconectar contigo, aunque no llegaras a desconectar.
Pero lo peor es necesitar hacerlo. Haberlo convertido en una inercia. Llevarlo a momentos impensables, a horas no aconsejables.
Esperar cualquier respuesta. O cualquier pista.
El verde nunca fue tan literalmente esperanzador.
La necesidad de saber si tú también te acuerdas de mí. Si también sientes curiosidad acerca de mí. Si me buscas. Si me miras. Si me sientes cuando estoy cerca, porque también reaccionas sin darte cuenta de que pierdes el poder sobre ti. Si tu también lo ves desde fuera, y sientes algo nuevo dentro.
Tu media diaria de visitas tuenti debe ser bastante envidiable.